Soñó, con aquella noche en aquellos dias donde cuando sonreía se
le podìan ver las encias, y los pocos dientes que conservaba. Soñó, y no
despertó añorando pues soñaba cosas que en realidad no podía recordar
ni viendo fotografías, ni escuchando anécdotas, sino durmiendo. Recordó
las manos mesurozas de su padre y cuando el decía algo qe ella no
quería olvidar y le sonreía, y le sonreía con tal ternura que hace mucho
no veía en sus ojos. Como un apresurado recuerdo, se fundió y luego vió
a su madre llorando, y lo recordó antes de verlo, entonces despertó.
Cuando despertó, bien atraida a la habitación de en frente su
viejo se levantó con la sorpresa de tener sus ojos encima y ella le
decía ‘cuando has cambiado’ y el le preguntaba porqué. Ella veía las
arrugas más tiernas en una sonrisa sorprendida y podía notar esa ternura
aún ahí en esos ojos viejos. Cambios que le gustaba reclamar habia
varios pero lo que más le gustó saber era que él se había hablandado
tanto que si le contaba su sueño, lloraría. Él supo entonces, con la
mirada que la justificaba, que esos cambios no eran malos y la besó.
Ella le tocó la frente y le dijo sonriendo que quería tanto ser como él.
Ella le tocó la frente y le dijo sonriendo que quería tanto ser como él.